El mentiroso

Como una calida sabana que nos arropa innecesariamente en una calurosa noche de verano, los mentirosos invaden cada uno de nuestros espacios sociales.  Los vemos a diario en el trabajo, en la escuela, en la calle, e incluso en nuestro hogar.  No siempre es fácil reconocer al mentiroso, ya que logra mezclarse entre la gente.  En ocasiones, ni el mismo reconoce su estado.

Todos hemos conocido a un mentiroso en algún momento.  Es el tipo de persona que necesita mentir durante sus conversaciones.  No se sabe realmente qué razones tiene para mentir.  Puede ser para protegerse de algo.  Tal vez tengan un complejo de inferioridad que les provoca necesidades de engrandecerse.  O tal vez, simplemente hacen las cosas mal y no tiene el valor de tomar responsabilidad por sus actos.

El mentiroso es realmente un irresponsable que trabaja mal, no sigue reglas y culpa a los demás por su propia ineptitud.  Se le hace tan difícil aceptar sus  errores que inventan explicaciones irracionales, excusas baratas y un sinnúmero de otras mentiras para ocultar su muy humana realidad.  Somos imperfectos, cometemos errores y en ocasiones somos irresponsables.  Es preferible aceptar nuestra realidad y tomar acción para mejorar, que entrar en el lamentable mundo de la mentira y arriesgar la integridad personal que nos queda.

La patología del mentiroso llega a los extremos de la enfermedad mental.  La mentira ocupa el lugar más importante en su lista mental de prioridades.  La necesidad de mentir llega a ser tan importante que el mentiroso pierde toda noción de la realidad.  Es entonces cuando comienzan a cometer errores.

El conjunto de errores es el peor enemigo del mentiroso.  Entre los errores mas comunes se encuentran: decir que estuvo en un lugar cuando ha sido visto en otro; especificar horarios que no concuerdan con la realidad; decir que ha hecho cosas que no ha hecho; decir que no ha hecho algo aun existiendo evidencia de que lo ha hecho;  y muchos otros.

En esta época moderna en la que existe un record electrónico de prácticamente todo lo que hacemos, el mentiroso tiene nuevos retos complicando su deshonesta existencia.  Pobre mentiroso, que ahora también tiene que estar pendiente de su rastro cibernético.  ¿Qué hacen aquellos mentirosos que no conocen las reglas de nuestra delatadora tecnología?  Cometen errores a niveles impresionantes.  Lo mas absurdo es que al desconocer totalmente la cantidad de evidencia que existe en su contra, dicen sus mentiras con la mas impresionante seguridad, aun ante aquellos que saben la obvia realidad.

Para todos aquellos mentirosos que viajan por la vida regando fantasías que solo ellos entienden… ¡No insulten la inteligencia de los demás!  Aquel que siente la necesidad de mentir para cosas estúpidas, probablemente no es muy inteligente.  Si la tentación de mentir es demasiado fuerte, traten de hacerlo bien.  Mentir es un arte peligrosa que solo debe ser utilizada en ocasiones nobles y por personas muy inteligentes (esto excluye a la mayoría de la población).

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2 comentarios para “El mentiroso”

  1. Bobby Dice:

    Yo pienso que hubiese sido interesante que mencionaras algo sobre la gente que ya vive en otro mundo debido a que han dicho tantas mentiras que ya ni pueden distinguir entre la realidad y sus mundo de fantasia. Me imagino que eso debe ser una de las cosas mas criticas que le puede pasar a un mentiroso. Y estoy seguro que mucha gente vive esa realidad ya que en nuestra sociedad la gente vive tratando de demostrar que son mejores que los demas.

  2. Che Dice:

    Es cierto que la patología del mentiroso compulsivo puede llegar a extremos bajo los cuales ya no puede distinguir entre la realidad y la fantasía, así creándose el mundo de fantasía en la que vive el mentiroso.

    Tratar de pertenecer al grupo es una de las actividades sociales más importantes para el ser humano. Esta y muchas otras patologías personales tienen sus raíces en las exigencias de la sociedad. Hay personas que no pueden vivir con la angustia de posiblemente ser inferior a otros (o tan solo imaginarse inferiores).

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